Hacer tu CV
Cómo hacer un CV para recién egresados
Terminaste la carrera y ahora compites por un puesto pagado, no por una práctica. La diferencia entre egresado, bachiller y titulado, cómo declarar el grado en trámite, cómo convertir prácticas y tesis en experiencia y qué hacer con el tercio superior.
Terminaste el último ciclo, saliste con la constancia de egresado en la mano y descubriste que el mercado no te trata como alguien que acaba de lograr algo: te trata como un candidato más entre veinte. Ya no compites por una práctica con una subvención, compites por un puesto pagado en planilla, y del otro lado hay gente con dos años de experiencia postulando al mismo aviso.
El CV de recién egresado tiene un trabajo muy específico: convertir cinco años de universidad o tres de instituto en algo que un jefe de área pueda usar el lunes. Y tiene una trampa que descarta sin apelación y que no tiene nada que ver con tu talento: escribir mal tu situación académica.
Egresado, bachiller y titulado no son lo mismo
Es el error más caro de esta etapa y se comete por descuido, no por mala fe. Muchos avisos ponen «bachiller o titulado (excluyente)», y el postulante que solo egresó escribe «Bachiller en Administración» pensando que es un sinónimo elegante de «terminé la carrera». No lo es, y se verifica en segundos.
- Egresado: aprobaste todos los cursos del plan de estudios. Tienes constancia de egreso. No tienes ningún grado académico todavía.
- Bachiller: la universidad te otorgó el grado académico de bachiller y está inscrito en el Registro Nacional de Grados y Títulos de SUNEDU.
- Titulado o licenciado: obtuviste el título profesional, por tesis o por trabajo de suficiencia profesional según tu universidad, y también está registrado en SUNEDU. Recién con el título te puedes colegiar en el CIP, en el Colegio de Contadores, en el Colegio de Enfermeros o el que corresponda.
- Instituto: egresas y luego obtienes el título de profesional técnico o de técnico; ese registro lo lleva el Ministerio de Educación, no SUNEDU.
El registro de SUNEDU es público, gratuito y se consulta con tu nombre o tu DNI en menos de un minuto. Cualquier reclutador que dude lo abre. Y el descarte, cuando llega, no es por no tener el grado: es por haber declarado uno que no tienes, que es una categoría de problema completamente distinta y que además circula entre reclutadores del mismo rubro.
| Tu situación | Qué documento tienes hoy | Cómo se escribe en el CV | A qué avisos puedes postular |
|---|---|---|---|
| Egresado | Constancia de egreso | Egresado de Ingeniería Industrial — Universidad Nacional de Trujillo (dic. 2025) | Los que piden «egresado» o «estudiante de últimos ciclos»; prácticas profesionales dentro del primer año |
| Grado en trámite | Constancia de egreso más cargo del expediente | Egresado (dic. 2025). Grado de bachiller en trámite: expediente presentado en marzo, emisión estimada en julio | Los mismos, y los de bachiller si el aviso acepta el grado en trámite |
| Bachiller | Diploma inscrito en SUNEDU | Bachiller en Ingeniería Industrial — Universidad Nacional de Trujillo (2026) | Todos los que piden bachiller como requisito excluyente |
| Titulado | Título profesional inscrito en SUNEDU | Ingeniero Industrial titulado, colegiado CIP N.° 000000 | Los que exigen título y colegiatura habilitada |
| Egresado de instituto | Certificado de estudios | Egresado de Contabilidad — instituto, 6 semestres (2025); título técnico en trámite | Los que piden técnico egresado o técnico titulado según el caso |
El grado en trámite se declara con una fecha, no con un adjetivo
«En trámite», solo, se lee como «no lo he empezado». El trámite del bachiller tiene etapas reconocibles —solicitud, pago de tasas, entrega del expediente, aprobación en consejo de facultad, emisión del diploma, inscripción en SUNEDU— y decir en cuál estás cambia por completo cómo suena.
Escríbelo así: «Egresada de Administración — Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa (diciembre 2025). Grado de bachiller en trámite; expediente presentado el 12 de marzo de 2026, emisión estimada para julio. Constancia de egreso disponible para su verificación.» En dos líneas dijiste dónde estás, cuándo termina y qué puedes entregar hoy si te lo piden.
Dos cosas que no debes hacer. La primera, poner «Bach.» delante de tu nombre antes de tener el diploma. La segunda, ocultar el tema y esperar que no pregunten: preguntan siempre, y a esas alturas ya estás en la etapa final del proceso y el descarte duele más. Si el aviso pide bachiller como excluyente y tú aún no lo tienes, postula igual pero dilo en la primera línea del correo, en una frase sin drama: «Cumplo el resto del perfil; mi grado de bachiller está en trámite con emisión estimada en julio. Si el requisito admite esa condición, quedo atento.» El reclutador decide, y tú no mentiste. Como beneficio adicional, esas palabras exactas —egresado, bachiller, titulado, el nombre de tu carrera— son las que los filtros automáticos buscan en tu archivo, tema que está desarmado en cómo hacer que tu CV pase los filtros ATS.
Tus prácticas son experiencia laboral: escríbelas como tal
Este es el cambio mental más importante del CV de egresado. Mientras eras estudiante, tu hoja se armaba con proyectos de curso porque no había otra cosa; si ese sigue siendo tu caso porque nunca hiciste prácticas, el material y la forma de escribirlo están en cómo hacer un CV para practicantes. Pero si hiciste seis meses o un año de prácticas, eso es experiencia laboral y va en la sección de experiencia, con el mismo formato que usaría alguien con diez años de carrera.
Mal: «Practicante en el área de logística. Apoyo en las funciones del área y otras tareas asignadas.» Esa línea la escribe todo el mundo y no permite distinguir a nadie.
Bien: «Practicante preprofesional de Logística — Distribuidora del Sur S.A.C., Ate (marzo 2025 – febrero 2026, 30 horas semanales). Concilié el inventario de 1.200 SKU contra el sistema y bajé las diferencias del cierre mensual de 40 a 9 ítems. Armé en Excel el reporte semanal de despachos que antes se hacía a mano y tomaba dos horas. Coordiné con 4 transportistas la programación diaria de rutas.»
Lo que hace funcionar la segunda versión es el volumen. Un egresado casi nunca tiene resultados de negocio, pero siempre tiene magnitudes: cuántos registros procesaste, cuántos documentos revisaste, cuántas llamadas atendiste, cuántos planos revisaste, cuántos proveedores coordinaste, con cuántas áreas hablabas. Anótalas ahora que las recuerdas, porque en un año ya no.
Y suma todo lo pagado que hayas hecho aunque no tenga que ver con tu carrera: la campaña de fin de año en una tienda de Jockey Plaza, seis meses en un call center, mozo los fines de semana, tutorías particulares, atender la bodega de tu familia. Un jefe de área lee eso como hábito de trabajo, trato con público y aguante, que es justo lo que teme que le falte a un egresado. Si tu caso es que no tienes ni prácticas ni trabajos y estás partiendo de cero, la estrategia de búsqueda completa está en cómo buscar trabajo si no tienes experiencia.
La tesis y el proyecto de fin de carrera son un caso de trabajo
Casi todos escriben su tesis como una ficha de biblioteca: título entre comillas y la palabra «sustentada». Así no sirve para nada, porque el título de una tesis está escrito en el idioma de la academia y el que lee es un jefe de operaciones.
Una tesis bien contada tiene cinco partes: qué problema real atacaste, con qué método, con qué datos y de dónde salieron, qué resultado obtuviste y dónde se puede verificar.
Mal: «Tesis: Propuesta de mejora en el proceso productivo de una empresa metalmecánica. Sustentada.»
Bien: «Tesis — Reducción de mermas en la línea de corte de una metalmecánica de Chilca. Levanté 12 semanas de data de producción en planta, hice un estudio de tiempos y un análisis de causas, y la propuesta proyectó bajar la merma de 18 % a 11 %. Sustentada en mayo de 2026 con nota 18; publicada en el repositorio institucional de la universidad.»
El criterio para ubicarla: si tu tesis se parece al puesto, va como un bloque de tres líneas dentro de «Proyectos», arriba, y la mencionas en tu correo de postulación. Si no tiene nada que ver, va en una sola línea dentro de «Formación» y no ocupa más espacio. Lo mismo aplica al proyecto integrador, al trabajo de suficiencia profesional, a las prácticas de campo de una carrera de ciencias y al internado si vienes de una carrera de salud.
El orden de secciones cuando la formación pesa más, y cuándo se invierte
La regla general es sencilla: arriba va la sección que contiene tu mejor argumento para ese aviso. Para la mayoría de recién egresados esa sección es la formación, porque es lo más sólido que tienes y porque el requisito del aviso está redactado en esos términos.
- Datos de contacto. Nombre, la profesión o el puesto al que apuntas, celular, correo, distrito y enlace a tu perfil profesional.
- Perfil, tres líneas. Qué eres, qué sabes hacer y qué buscas. Concreto: «Egresado de Ingeniería Industrial con un año de prácticas en logística de distribución. Manejo de Excel avanzado y Power BI, conciliación de inventarios y reportería semanal. Busco un puesto de analista junior en cadena de suministro.»
- Formación. Universidad o instituto, carrera, año de egreso, grado y su estado, y el tercio o quinto superior si te corresponde.
- Experiencia. Prácticas y cualquier trabajo, con volúmenes.
- Proyectos y tesis. Solo los que se parecen al puesto.
- Herramientas y certificaciones. Con el nivel real, no con estrellitas.
- Idiomas. Con nivel y certificado si lo tienes.
El orden se invierte —experiencia arriba de formación— en tres situaciones claras. Cuando hiciste más de seis meses de prácticas en el mismo rubro del aviso. Cuando trabajaste mientras estudiabas en algo relacionado con el puesto. Y cuando el aviso pide experiencia como requisito principal y tú tienes algo real que contarle: en ese caso enterrar la experiencia debajo de la universidad es regalarle el filtro a otro. Todo esto cabe en una página; dos solo si tienes prácticas largas y proyectos que sustentar.
Promedio ponderado, tercio y quinto superior
Estos datos son un arma de doble filo y la regla es corta: se ponen cuando ayudan y se callan cuando no.
Van sí o sí si estás en el tercio o en el quinto superior. Los programas de trainee, los bancos, las consultoras grandes y varios procesos del sector público filtran por ese criterio de forma explícita y piden la constancia emitida por tu facultad. Escríbelo en la misma línea de la carrera: «Egresada de Contabilidad — Universidad Nacional de Trujillo (2025). Quinto superior, constancia emitida por la facultad.» Si egresaste de instituto, el equivalente es el orden de mérito de tu promoción y se escribe igual.
El promedio ponderado se pone solo si es alto en la escala de tu universidad. Un 16 suma; un 12 resta más de lo que crees, porque el lector se queda con ese número en lugar de con tus prácticas. Si no estás en tercio ni tienes buen promedio, no lo menciones y usa ese espacio para un proyecto más: nadie va a notar la ausencia, pero todos notan un 11,8.
Un matiz que evita malentendidos: cada universidad calcula el tercio y el quinto con su propia fórmula y sobre su propia promoción, así que no lo declares de memoria ni por lo que te dijo un compañero. Pide la constancia y escribe exactamente lo que dice el documento. Y no lo arrastres para siempre: a partir del tercer o cuarto año de carrera profesional, el tercio superior deja de importar y lo que ocupa su lugar son tus resultados en el trabajo.
El primer puesto se consigue con volumen y con el documento correcto
Hay una última cosa que conviene aceptar temprano: tu CV de egresado va a ser rechazado varias veces, y no siempre por él. Los procesos de primer empleo son competidos y el margen de mejora está en dos palancas, postular más y postular mejor. Sobre cómo organizar esa búsqueda, dónde aparecen las vacantes de entrada y cómo usar a tus profesores y a tus compañeros de práctica como puerta, está todo en cómo conseguir tu primer empleo.
Lo que te toca resolver hoy es el documento. Arma la versión definitiva en el creador de CV de Empleum, que tiene plantillas editables pensadas para cuando la formación va arriba, y guarda dos variantes: una con la experiencia primero y otra con la formación primero, para usar la que corresponda según el aviso. Después crea tu cuenta con tu carrera, tu año de egreso y tu situación de grado bien declarada, porque muchas empresas que buscan perfiles junior filtran por esos campos y contactan directamente, sin esperar a que alguien postule.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner «bachiller» en mi CV si solo tengo la constancia de egreso?
No. Egresado y bachiller son situaciones distintas: egresado significa que aprobaste todos los cursos del plan, y bachiller significa que la universidad te otorgó el grado académico y lo inscribió en el Registro Nacional de Grados y Títulos de SUNEDU. Ese registro es público y se consulta gratis con tu nombre o tu DNI, así que la diferencia se verifica en un minuto. Escribir un grado que no tienes no te descarta por falta de requisito sino por declarar información falsa, que es mucho peor y que suele cerrarte la puerta con esa empresa y con el reclutador para siempre. Escribe «egresado» y, si el grado está en trámite, dilo con fechas.
¿Cómo pongo el grado de bachiller si todavía está en trámite?
Con la etapa y una fecha estimada, en lugar de un «en trámite» suelto que se lee como si no hubieras iniciado nada. Una fórmula que funciona es: «Egresado de la carrera en diciembre de 2025. Grado de bachiller en trámite: expediente presentado en marzo, emisión estimada para julio. Constancia de egreso disponible.» Así dices dónde estás, cuándo termina y qué documento puedes entregar hoy mismo si te lo piden. Si el aviso exige el grado como requisito excluyente, postula igual pero anúncialo en la primera línea del correo de postulación: dejas que el reclutador decida con información completa y evitas el descarte tardío en la etapa final.
¿Debo poner mi promedio ponderado en el currículum?
Solo si te favorece. Ponlo cuando es alto en la escala de tu universidad, y ponlo siempre si estás en el tercio o el quinto superior, porque varios programas de trainee, bancos y consultoras filtran explícitamente por ese criterio y luego te piden la constancia de la facultad. Si tu promedio es bajo, no lo escribas: el lector se queda con el número en lugar de con tus prácticas y tus proyectos, y ese espacio rinde mucho más ocupado por una línea de experiencia con cifras. Ten en cuenta además que cada universidad calcula el tercio con su propia fórmula, así que declara exactamente lo que dice tu constancia y no lo que recuerdas.
¿Qué pongo en experiencia si solo hice prácticas preprofesionales?
Ponlas en la sección de experiencia laboral, con el mismo formato que usaría un profesional con años de carrera: cargo completo, empresa, distrito, fechas, horas semanales y dos o tres líneas de lo que hiciste con volúmenes concretos. Cuántos registros procesaste, cuántos documentos revisaste, cuántos proveedores coordinaste, qué reporte armaste y cada cuánto. Evita la frase «apoyo en las funciones del área», que no distingue a nadie. Suma también cualquier trabajo pagado aunque no se relacione con tu carrera, porque demuestra hábito y trato con gente, y agrega tu tesis o proyecto de fin de carrera contado como un caso, con problema, método y resultado.